Con la aparición de las primeras imprentas en el mundo, se experimentaron las primeras grandes transformaciones en difusión de la información. Fue solo cuestión de tiempo que las ideas, conocimientos, y pensamientos libres se propagaran, en esa época y al mismo tiempo, la oferta y demanda de productos o servicios empezaría a experimentar un gran cambio. Se estaban empezando a presenciar los inicios del marketing digital de medios, que se extenderían mucho más aún, con la llegada de los medios como la radio y la televisión. Y un tiempo después, con la llegada de los ordenadores conectados Internet.

Los primeros buscadores aportaron gran materia de contenidos, y las cosas se empezaron a poner aún más interesantes con la llegada de Google, la compañía que cambió las reglas del juego del marketing digital que conocemos hoy en día; Ha cambiado de forma muy extrema, hasta tal punto que los conocimientos en (marketing y ventas que se aplicaban) quedaron obsoletos con el auge de esta nueva tecnología. Nacía el Marketing digital y todos los beneficios derivados de él.

Los inicios del marketing digital

En sus inicios, el marketing digital ofrecía alternativas algo limitadas, pero aun así, muy efectivas para la época. Básicamente, todo se trataba de banners o bandas de publicidad que aparecían en zonas estratégicas de las páginas web y anuncios publicitarios que llegaban a los correos electrónicos (además de anuncios en chats y, tablones y redes como IRC). El alcance de estos sistemas era algo limitado. Por un lado, lo banners no estaban segmentados ni diferenciados, por lo que fácilmente uno se encontraba con un anuncio de zapatos en un sitio web sobre diabetes.

Por otro lado, el marketing digital vía email degeneraría pronto en la práctica abusiva de emails masivos, conocida hoy en día como spam publicitario. Debido a las deficiencias de estos métodos, los negocios se beneficiaban algunas veces y otras tantas deterioraban su imagen. Sin embargo solo era cuestión de tiempo que las cosas mejorasen. En el año 2000 Google lanzó la herramienta Adwords, que permite crear anuncios contextuales basados el contenido del sitio y en las búsquedas individuales de los usuarios.

En el marketing digital que conocemos, aparecerían un conjunto de técnicas y estrategias para posicionar sitios web en los resultados de búsqueda – algo imprescindible para los negocios – a los que se les conocería con el nombre genérico de SEO (Search Engine Optimization). El marketing digital por fin daba sus primeros pasos firmes. El desafío había sido lanzado. Ahora el marketing digital tenía un nuevo campo de batalla. No tardaría mucho tiempo hasta la llegada de otro gran movimiento en Internet. La llegada de las redes sociales y sus máximos exponentes: Facebook y la red de microblogging Twitter”.

Todo esto bajo el concepto de web 2.0 y la materialización de la filosofía de comunicación. Actualmente toda empresa o negocio que se precie, tiene presencia en Internet., mediante un sitio en Facebook y en el mejor de los casos un dominio propio y cuenta en Twitter. Facebook y Twitter suponen dos enfoques diferentes para el marketing digital de negocios. Por un lado, Facebook tiene una llegada más amplia, pero por otro lado, el impacto es más disperso y está lleno de “ruido social” (las fotos de mascotas y simpáticos bebés recién nacidos son un auténtico distractor). Twitter tiene su encanto particular, no tiene tanto ruido social y está más enfocado. En todo caso, la combinación de ambas redes ofrece interesantes resultados para cualquier negocio.

En la web 2.0 disponemos de muchas herramientas alternativas a las ya mencionadas, por ejemplo Youtube, para promocionar ideas, servicios y productos mediante vídeos. O Instagram y Pinterest para hacerlo mediante imágenes y correo electrónico, que además de seguir siendo escenario del inefable spam publicitario, permite también crear magníficas campañas de publicidad, mediante la suscripción de usuarios y clientes.